High Voltage Festival 2011, 23 July 2011, Victoria Park, London.
El sábado 23 de Julio de 2011 me acerqué al Victoria Park de Londres donde se celebraba la segunda edición del High Voltage Festival. Mi idea inicial era asistir sólo al primer día, y al final fue lo que hice, así que no puedo decir nada de lo que sucedió en la segunda jornada.
El primer artista del escenario principal, a las 13:30 del mediodía era Michael Monroe. Y tengo que reconocer que de todo el line-up del festival, la de Michael era la actuación que más ganas tenía de ver.
Michael tiene un super-grupo en el que destaca la presencia de Sammi Yaffa, ex-bajista y compañero de Michael en Hanoi Rocks, y el nuevo fichaje de Dregen, ahora que parece que Backyard Babies están en un parón indefinido.
Michael fue un auténtico torbellino en escena, tiene una energía brutal, no para de moverse en ningún momento, corre a un lado, a otro, salta, hace el espagaz, se pelea con los pies de micro y con todos los cables que se meten en su camino o se quedan enganchados en algún lado y no le dejan llegar todo lo lejos que quiere, se baja al foso a darle la mano a todos los que se encuentran en las primeras filas, bromea con algunos de ellos, se sube a los andamios que sujetan el escenario, y todo eso sin dejar de cantar ni siquiera cuando en medio del frenesí desenchufa su micrófono, se va corriendo al que tienen para los coros de Dregen, y se adueña de él mientras los técnicos arreglan el problema con su micro. Y también toca la harmónica y el saxofon.
Aquí lo veis peleándose con el micro bajo la atenta mirada de Marko Mendoza y Richard Fortus, que no se quisieron perder el espectáculo, y en la siguiente imagen, subido por las paredes.
Empezó con “Got Blood?” del nuevo “Sensory Overdrive” seguida de otra canción del mismo disco. Pero lo mejor fue cuando encadenó dos temas del glorioso disco de Demolition 23 con dos clásicos de Hanoi Rocks y el tema estrella de su nuevo “Sensory Overdrive”, a saber: “Hammersmith Palais”, “Motorvatin’”, “’78″, “Nothing’s Allright” y “Back To Mistery City”.
Y para el fin de fiesta uno de sus grandes clásicos en solitario, “Dead, Jail or Rock & Roll”.
Después de Michael Monroe salieron Skin. Me quedé a verlos sólo un par de canciones, sonaban bastante bien, pero un hard rock muy típico, sin aportar nada relevante.
Me acerqué al escenario Prog. a ver qué se cocía por ahí y me encontré con que estaban tocando Amplifier.
No los conocía más que de ver el símbolo que llevan por detrás, y sabía que a algunos conocidos les gustan bastante así que me quedé a verlos. Muy sobrios, suenan muy compactos y con buen empaque, pero tal vez les sobra algo de esa sobriedad, soltarse un poco más. Pero bueno, siendo el escenario Progresivo, no es de extrañar.
Tras Amplifier volví al escenario principal donde estaban tocando otro grupo que desconocía, Rival Sons, y que me causaron una grata impresión.
Hacen un blues rock de aires sesenteros muy aprovechable. Especialmente me pareció destacable el vocalista, con un gran chorro de voz, y un estilo vocal que me transportó al año 1969.
Creo que llegado a este punto me fui a comer y perdí a Queensryche en el escenario principal. Cuando regresé estaban a punto de salir Thin Lizzy.
Lo cierto es que los actuales Thin Lizzy son más bien un grupo tributo, donde sólo queda Scott Gorham de la gente que compartió el grupo con Phil Lynott, pero también es cierto que tocan las canciones con respeto y pasión y ofrecen un espectáculo más que digno. Sumadle que tienen un repertorio de lujo y que jugaban en casa, y tendreis un gran concierto.
Michael Monroe salió a tocar el saxofón en un tema.
El nuevo vocalista tiene un registro similar a Phil Lynnot, Marko Mendoza y Richard Fortus cumplen más que sobradamente y Scott Gorham es el encargado de darle un poquitín de credibilidad y nostalgia al asunto. La gente disfrutó mucho, me impresionó un poco ver cómo todo el mundo ahí cantaba emocionada canciones como “Whiskey in the Jar”, “The Boys are Back in Town” o “The Cowboy Song”. Se nota que el repertorio de esta gente es parte de la cultura rockera del Reino Unido.
Tras Thin Lizzy, llegó el turno de Slash.






















