
Antes de tomarse un descanso indefinido, los Black Crowes se acercaron a Europa para dar una serie de conciertos a modo de “hasta la vista” a las audiencias europeas. Dentro de esta “mini-gira”, dos ciudades fueron agraciadas con la opción de ver dos conciertos consecutivos de los Black Crowes ofreciendo un set doble -Acústico y Eléctrico- en cada una de las respectivas noches, Londres y Amsterdam.
Desde el momento en que me enteré de que los conciertos de Londres tendrían lugar durante mi estancia en la capital británica, cierto nerviosismo se apoderó de mí. En primer lugar para conseguir las entradas, estaba convencido de que se agotarían muy rápido -como así fue-, así que el día que se ponían a la venta, allí me planté a primera hora de la mañana delante del ordenador, con la tarjeta de crédito en una mano y actualizando la página cada minutos hasta que estuvieron disponibles. Ya con las entradas en la mano, sólo me quedaba una larga espera de varios meses hasta las fechas señaladas.

El 12 de Julio de 2011 a las 20:00 era el día D y la hora H, nos plantamos allí corriendo desde el trabajo para llegar a la apertura de puertas y no sufrir agobios más tarde.
Puntuales como todo en Inglaterra, a las 20:00 se apagaron las luces del teatro (Sheperd’s Bush Empire) y la música ambiental (clásicos del blues y del rock and roll) y salieron los Black Crowes a escena.

Desde el momento en que pisaron el escenario quedó claro qué tipo de banda y de concierto íbamos a ver. Salieron andando tranquilamente, con total naturalidad, saludando a la audiencia -se los veía contentos, me llamó la atención especialmente la gran sonrisa que lucía Chris Robinson por debajo de su enorme barba- se dirigieron cada uno a su puesto, cogieron su instrumento respectivo y se pusieron a tocar. Simple y llanamente, sin aspamientos ni parafernalia.

Empezaron con el set acústico (lo harían así las dos noches), y la canción elegida para empezar fue el que tal vez sea su mayor éxito, “Remedy”. Sin las coristas habituales en sus shows, fueron el bajista Sven Pipien y el guitarrista Luther Dickinson los encargados de hacer los coros, y lo cierto es que con un gran resultado.
Casi sin descanso siguieron con “Hotel Illness” también de “The Southern Harmony & Musical Companion” y “Whoa Mule” del “Warpaint”.

En uno de sus pocas conversaciones con la audiencia, Chris presentó la siguiente canción como la más optimista que habían escrito en su carrera, añadiendo que a veces el optimismo es todo lo que tenemos, especialemente si eres de los Estados Unidos. La canción en cuestión es “Welcome to the Goodtimes”, la única que rescataron del “By Your Side” en las dos noches.

Siguieron con una versión de Bob Dylan, “Tonight I’ll Be STaying Here With You”, y “What is Home”, un tema de su lanzamiento discográfico más reciente -”Before the Frost… Until the Freezee”-. Lo siguiente fueron las primeras canciones del “Amorica” -mi preferido de su discografía, el disco con el que los descubrí en mi pre-adolescencia- en caer esa noche, “Ballad In Urgency” seguida de “Wiser Time”, al igual que en el disco, en lo que fue uno de los momentos más emocionantes y emotivos de la velada.

Y para no bajar el nivel de emotividad, la preciosa balada del debut “Shake Your Money Maker”, “She Talks To Angels” y la excelente “My Morning Song” del “Southern Harmony & Musical Companion” fueron las encargadas de poner punto y aparte para acabar el set acústico, que duró hora y cuarto, y tomarse un respiro de quince minutos antes del set eléctrico.

De regreso al escenario del Sheperd’s Bush Empire, comenzaron con una canción que nunca ha visto la luz en ningún disco titulada “Exit”, y a continuación regresaron a uno de sus primeros éxitos, “Jealous Again” antes de visitar “Oh Sweet nothing”, una versión de la Velvet Underground.

La siguiente fue una de mis preferidas de siempre, “Thorn in my pride”, en la que aprovecharon para intercalar una excelente jam con solos de guitarra de Luther y de batería de Steve Gorman, para luego volver al tema y acabarlo de forma magistral. “Oh Josephine” de “Warpaint” sería la siguiente y, a continuación su famosa versión del “Hard to Handle”, en la que hay que decir que fue el único momento de las dos noches en el que Chris Robinson no estuvo brillante, pero sí aceptable.

La preciosa y buen rollista “Soul Singin” del “Lions” y “Goodbye Daughters of the Revolution” del “Warpaint” fueron las encargadas de cerrar el set eléctrico de la primera noche.
Tras abandonar el escenario por unos breves instantes, regresaron los Black Crowes a escena y obsequiaron a los presentes con un último tema a modo de bis, en este caso “Boomer’s Story”, una versión de Ry Cooder.

12 July 2011 @ London, England
- Acoustic Set -
REMEDY
HOTEL ILLNESS
WHOA MULE
WELCOME TO THE GOODTIMES
TONIGHT I’ll BE STAYING HERE WITH YOU (Bob Dylan cover)
WHAT IS HOME
BALLAD IN URGENCY ->
WISER TIME
SHE TALKS TO ANGELS
MY MORNING SONG
-Electric Set -
EXIT
JEALOUS AGAIN
OH SWEET NUTHIN’ (The Velvet Underground cover)
THORN IN MY PRIDE
OH JOSEPHINE
HARD TO HANDLE (Otis Redding cover)
SOUL SINGING
GOODBYE DAUGHTERS OF THE REVOLUTION
- encore -
BOOMER’S STORY (Ry Cooder cover)

Al día siguiente, 13 de Julio, tuve la suerte de repetir en el segundo -y último- concierto consecutivo de los Black Crowes en Londres. Las expectativas después de la primera noche eran altas, y tenía muchas ganas de ver si, previsiblemente, cambiaban el set-list y nos ofrecían cosas diferentes. Tenía especialmente ganas de oir “High Head Blues”, y al mismo tiempo quería que repitiesen algunas de mis grandes favoritas y que habían sido los momentos más emotivos de la primera noche como “Thorn in my pride” y especialmente “Wiser Time”. No me defraudaron, más bien todo lo contrario, pero vayamos por partes.

Salieron al escenario con la misma naturalidad de la noche anterior y empezaron de nuevo con el set acústico. El tema encargado de abrir fuego fue “Cold Boy Smile”, canción originaria del proyecto paralelo de Chris y Rich Robinson “Brothers of a Feather”, y que también aparece en el último lanzamiento discográfico de los Crowes, el recopilatorio acústico “Croweology”. La segunda fue “Soul Singing”, una de las pocas que repitieron las dos noches pero, a diferencia de la noche anterior, esta vez en versión acústica.

Las deliciosas “Sister Luck” del álbum debut fue la tercera, y la cuarta fue otra que repetían “condeciéndome una de mis peticiones”, pero también cambiándola del set eléctrico al acústico, “Thorn in My Pride”. En esta ocasión sin solo de batería, pero igualmente maravillosa interpretación. Es un enorme placer tener la ocasión de escuchar dos magníficas versiones diferentes de una de tus canciones preferidas dos noches seguidas, y aún hubo más de esto esa noche.

Y si es maravilloso que toquen dos versiones diferentes de una canción propia como “Thorn in My Pride”, no lo es menos que te sorprendan con otra fenomenal, pero esta vez completamente inesperada, versión de una de las canciones de uno de los discos definitivos de la historia. Se trató de “No Expectations”, del “Beggars Banquet” de The Rolling Stones. Una grandísima y gratísima sorpresa.

Y regresaron a los temas propios con otra que me cogió por sorpresa, tal vez su canción más “callejera” o más “Oldie”, “Downtown Money Waster”, con todo su aire western. Siguieron con una de sus composiciones más recientes, “Garden Gate”, y otra versión, “Lost My Drivin’ Wheel” de Tom Rush.

“Jelaous Again”, la última de las que repitieron cambiandola de set al acústico, fue la última de la primera mitad de la segunda noche, que a esas alturas ya estaba siendo más intensa, larga y emocionante que la primera.

Tras otro pequeño descanso entre sets, regresaron para dar el arreón final, y lo hicieron pletóricos, a lo grande, con una magnífica versión del “Feelin’ Alright” que popularizó Joe Cocker hace ya mucho.

Como contraste de la “antigua” “Feelin’ Alright”, una de sus más nuevas composiciones, “Good Morning Captain”, que es también uno de los temas más destacados del “Before The Frost… Until the Freeze” fue la segunda del set eléctrico. Y si me permitís el juego de palabras, en mitad de la antigua y la nueva podemos situar a la tercera del set eléctrico “(Only) Halfway to Everywhere”, la única que tocaron del “Three Snakes & One Charm” entre las dos noches.

Y lo que siguió fue el apoteosis, dos de las canciones más emocionantes que se hayan escrito, las dos sacadas del “Amórica”, “Descending” y “Wiser Time”, interpretadas con una emotividad y feeling sublimes; tanto, que sonsiguieron hacerme un nudo en la garganta que no pude quitarme ya casi hasta el final de la noche. Por suerte, pese a haber tocado “Wiser Time” la noche anterior no se olvidaron de ella para el día 13, y además en esta ocasión, en versión eléctrica, que no sé si por ser así, por motivos puramente de sugestión personal o porque el grupo parecía incluso un punto por encima esa noche, o incluso porque la primera noche aún pensaba que me quedaba otra ocasión para oírsela y en este caso ya estabamos en la recta final de la doble velada; pero lo cierto es que me supo aún más a gloria, si eso es posible, que la interpretación de la noche anterior. Y bueno, no me olvido de “Descending” que fue justo antes y también es una de esas canciones con las que consiguen hacer aflorar todo tipo de sentimientos y que también fue interpretada de una forma magistral.

A continuación siguieron con un par de versiones que, por lo que he leído, estaban siendo habituales en los conciertos previos a Londres, el medley “Poor Elijah / Tribute to Johnson”. Volvieron al material propio con “Appaloosa”, una bonita canción del “Before The Frost…” y para acabar de volarme la cabeza, la última de mis “peticiones”, la canción con la que los descubrí allá por 1994, aún recuerdo cuando veía el vídeoclip en mi pequeña televisión de 14′ y flipaba con ese grupo: “High Head Blues”. No sólo consiguieron anudar más fuerte el nudo de mi garganta, y que la piel se me pusiese tan de gallina que debía parecer un personaje sacado de la película “Hellraiser”, aún no habían acabado el tema y me tenían dando cargajadas de felicidad, y al inglés a mi lado bailando y gritando a todo pulmón de igual felicidad, la nos estaban haciendo compartir a todos los presentes.

Y para acabar de hacernos felicies, dos de sus primeros éxitos, “Seeing Things” de su debut, en la que recuerdo que Chris me impresionó por su poderío vocal, y de nuevo “Remedy”, la segunda canción que pasaban al set eléctrico, y que sirvió tanto para abrir el primer set de la primera noche como para cerrar el segundo set de la segunda noche. No obstante es su mayor éxito y su canción emblema, por decirlo de algún modo, y si es que de una banda que es capaz de dar el equivalente a 4 conciertos en dos noches, con cuatro setlists tan diferentes, tocando versiones de los más dispar y dejándose igualmente muchas grandísimas canciones propias en el tintero (y que seguro que habían tocado en días previos o tocarán en días futuros), puede decirse que tengan un tema emblema.
Dos sets de hora y cuarto cada uno la noche de 12 de Julio. Dos sets de hora y veinticinco la noche del 13 de Julio. Dos noches de rock and roll que pasarán a la historia, al menos de los que estuvimos presentes. Pudimos ver a un grupo en estado de gracia, tocando como los ángeles, repasando la historia no sólo de su carrera, sino de lo mejor del rock tradicional, derrochando simpatía y buen rollo, dejando que la música hablase por sí sola. Uno tenía la sensación de estar viendo a una banda clásica, de las que pasará a la historia de la música, ofreciendo todo lo mejor de sí mismos. Desde luego que me sentía afortunado y feliz de haber podido asistir a semejante evento. Y aún quedaba el bis para despedirnos de los Black Crowes hasta que los hermanos Robinson decidan reactivarlos.

Y bueno, nos preparábamos para la última canción, salía el grupo de nuevo a escena, hablando entre ellos, saludando al público, y con ellos iba un hombre mayor, vestido completamente de negro, bronceado, con el pelo blanco y una pequeña coleta… ¿quien será que no le veo la cara? y de pronto se da media vuelta y la gente se volvió loca, creo que el espacio ocupado por el público del Sheperd’s Bush Empire se redujo a una cuarta parte, completamente comprimidos, saltando, bailando y cantando, pero al mismo tiempo intentando sacar una imagen de prueba (que sirviese a modo de pellizco “no es un sueño”) de lo que estaba pasando en el escenario. Jimmy Page & The Black Crowes tocando el clásico de Elmore James “Shake Your Money Maker”, título que tomaron prestados los Crowes para su álbum debut, y que juntos -Page y los Crowes- habían interpretado hace algo más de diez años en una pequeña gira conjunta por los States y de la que salió el disco “Live At The Greek”.
Tener a Jimmy Page compartiendo el escenario con los Black Crowes en su último tema fue la guinda perfecta a un pastel de dos noches maravillosas. Y cierto es que una vez tienes la guinda, el pastel parece mucho más hermoso, pero lo que cuenta es el pastel, no la guinda, y realmente fue el pastel más sabroso que podríamos haber disfrutado. Y con guinda.

13 July 2011 @ London, England
- Acoustic Set -
COLD BOY SMILE
SOUL SINGING
SISTER LUCK
THORN IN MY PRIDE
NO EXPECTATIONS
(The Rolling Stones cover)
DOWNTOWN MONEY WASTER
GARDEN GATE
LOST MY DRIVIN’ WHEEL
(Tom Rush cover)
JEALOUS AGAIN
- Electric Set -
FEELIN’ ALRIGHT
(Joe Cocker cover)
GOOD MORNING CAPTAIN
(ONLY) HALFWAY TO EVERYWHERE
DESCENDING
WISER TIME
POOR ELIJAH / TRIBUTE TO JOHNSON
(Delaney and Bonnie cover)
APPALOOSA
HIGH HEAD BLUES
SEEING THINGS
REMEDY
Encore:
SHAKE YOUR MONEY MAKER
(Elmore James cover, with Jimmy Page)